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Declaración sobre políticas de inmigración

La legislación de inmigración se ha convertido recientemente en la principal prioridad para la comunidad latina. El Consejo reconoce que gran parte de la legislación en esta materia, por mandato constitucional, proviene del gobierno federal. No obstante, también existen leyes y políticas que pueden originarse a nivel estatal. Por ello, revisaremos toda propuesta legislativa que afecte a personas inmigrantes y evaluaremos su impacto en la comunidad latina de Minnesota.

El Consejo apoyará firmemente aquellas políticas y leyes migratorias que sean humanas, no discriminatorias y coherentes con los valores históricos de inclusión de Estados Unidos. Además, promueve la concientización sobre las contribuciones de las personas inmigrantes a la economía, la cultura y la vida social del estado, con el fin de garantizar que Minnesota sea un estado acogedor, con un futuro sólido y competitivo, cimentado en su vibrante y diversa riqueza social.

El Consejo respalda medidas migratorias justas y equitativas que:

  • respeten los derechos humanos y civiles de las personas inmigrantes y sus familias.
  • reconozcan las contribuciones presentes y futuras de las personas inmigrantes a la economía y vitalidad del estado.
  • establezcan vías de integración que aseguren un acceso equitativo a la educación, la atención médica, a clases de inglés y de educación cívica.  
  • prioricen la reunificación familiar.

Para: Funcionarios Estatales Públicos y Locales de Minnesota
Fecha: 19 de diciembre de 2025
 
Minnesota debe proteger a las comunidades inmigrantes y de refugiados
La fortaleza de una sociedad democrática se refleja en su compromiso de proteger a las personas del daño, la persecución y el poder arbitrario. Tras la Segunda Guerra Mundial, la Declaración Universal de los Derechos Humanos expresó la determinación global de garantizar que toda política pública esté guiada por la dignidad, igualdad y la ley.
 
Minnesota debe mantenerse firme en este principio ahora más que nunca. El Consejo para Minnesotanos de Herencia Africana, el Consejo para los Minnesotanos de Asia y el Pacífico, el Consejo de Asuntos Latinos de Minnesota y el Consejo de Minnesotanos LGBTQIA2S+ instan a los líderes gubernamentales en Minnesota a utilizar su autoridad y recursos para contrarrestar la retórica dañina y las prácticas actuales de aplicación de la ley y defender los derechos, la seguridad y el bienestar de las comunidades inmigrantes y de refugiados del estado.
 
Los inmigrantes y refugiados son parte integral de la vitalidad social, cultural y económica de Minnesota. Los inmigrantes, incluidos aquellos con estatus de refugiados, contribuyen aproximadamente $26 millones de dólares a la economía de Minnesota anualmente y pagan unos $6 millones de dólares en impuestos estatales y locales. Representan el 94 por ciento del crecimiento poblacional de Minnesota y el 60 por ciento del crecimiento de la fuerza laboral. Los inmigrantes son esenciales para el futuro del estado: trabajadores, propietarios de negocios, contribuyentes, vecinos y miembros de la comunidad.
 
Políticas y acciones que intimidan a los inmigrantes, que criminalizan su presencia o que atacan a comunidades basándose en la raza, cultura, fe, género, idioma, nacionalidad o sexualidad son incompatibles con los valores de Minnesota. Cuando los residentes tienen miedo de salir a comprar comida, a recibir atención médica, a llevar a sus hijos a la escuela o simplemente a poder vivir su vida diaria, el bienestar de todos los habitantes de Minnesota se ve perjudicados.
 
A lo largo del año 2025, inmigrantes y aliados han advertido sobre la creciente amenaza de narrativas racializadas y la aplicación excesiva de la ley en las libertades civiles. Ahora, habitantes de Minnesota están usando palabras como "secuestros", "raptos" y "terror" al describir y reportar ataques directos y persistentes en sus comunidades por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE).
 
Miembros de la comunidad y defensores legales critican las políticas federales de inmigración al considerarlas peligrosas. El gobierno federal responde a estas inquietudes afirmando que su objetivo es deportar delincuentes. Sin embargo, los inmigrantes saben que ellos son los objetivos principales de una campaña masiva de deportación, no por la criminalidad, sino por su identidad como personas de color. El secuestrar y deportar a personas antes de sus audiencias de inmigración es inmoral e hipócrita. Eliminar el asilo y otras protecciones independientemente de la necesidad continua de esas protecciones (mientras son extendidas a los beneficiarios de antiguos regímenes de apartheid) es ilógico e inhumano. Tratar a una comunidad de decenas de miles de personas por actos no relacionados de unos pocos es flagrantemente discriminatorio.
 
Estas violaciones no son fallos morales y legales solamente, sino también fracasos económicos. La aplicación de la ley basándose en el miedo desestabiliza la fuerza laboral de Minnesota, debilita a las pequeñas empresas, deteriora industrias críticas y reduce el gasto de los consumidores e ingresos de impuestos. El daño económico resultante va mucho más allá del daño a las comunidades inmigrantes y amenaza la prosperidad y estabilidad fiscal del estado.
 
Los líderes en Minnesota deben hacer más. Minnesota no puede permitir que los principios constitucionales y de derechos humanos sean volteados de cabeza. Existe un movimiento predominante que está despojando a nuestros vecinos de sus derechos, con consecuencias que nos afectan a todos.
 
Por el bienestar de este estado, los habitantes de Minnesota deben resistir esta política basada en prejuicios en todas sus formas. Nuestros Consejos instan a líderes gubernamentales locales y estatales de Minnesota a defender y apoyar a los residentes de Minnesota — especialmente a aquellos que son el enfoque solamente por su cultura, fe, etnia o raza — y piden lo siguiente:
• Instar a las autoridades federales a que de inmediato cesen las tácticas de aplicación de la ley que se basan en la caracterización racial, las redadas masivas y la intimidación.
• Fortalecer y hacer cumplir las políticas estatales y locales que garantizan que todos los residentes puedan tener acceso a servicios públicos sin miedo.
• Reafirmar y comunicar claramente los límites entre los servicios estatales y locales y la aplicación de la ley migratoria federal; y
• Apoyar a colaboradores comunitarios para ampliar el acceso a recursos legales, con información precisa y servicios culturalmente adecuados.
Nuestras comunidades de personas de color e inmigrantes son fundamentales para la prosperidad y vitalidad de nuestro estado. Los líderes estatales deben proteger este futuro a toda costa.