skip to content
Primary navigation
Feature image for

Considerar una hipoteca inversa

¿Está considerando usted o alguien que conozca una hipoteca inversa o revertida?

Las hipotecas inversas podrían resultar opciones atractivas para los adultos mayores que tienen ingresos limitados e incertidumbre financiera.  Sin embargo, estos tipos de hipotecas son productos financieros complicados que a menudo tienen costos y riesgos significativos que deben considerarse.

El Departamento de Comercio de Minnesota motiva a los propietarios de vivienda a revisar cuidadosamente sus opciones y enterarse de los costos y los riesgos que implica una hipoteca inversa, antes de tomar una decisión.

Comprender los aspectos básicos de una hipoteca inversa

Una hipoteca inversa es un tipo especial de préstamo que brinda la oportunidad de que los propietarios de vivienda mayores de 62 años de edad soliciten préstamos a cuenta del derecho de propiedad de su vivienda. 

Una hipoteca inversa permite que los propietarios de vivienda tengan acceso a dicho derecho de propiedad en forma de efectivo, ya sea como un pago total, un desembolso mensual o una línea de crédito. Se le llama hipoteca “inversa” porque usted recibe dinero del prestamista en lugar de tener que hacer pagos. 

Sin embargo, se cobra un interés sobre el dinero que recibe, de modo que el saldo de su préstamo aumentará con el paso del tiempo.  Debido que el derecho de propiedad es el valor de su casa menos el dinero que recibió y los intereses acumulados, usted tendrá menos derecho de propiedad sobre su casa a medida que aumenta el saldo de su préstamo.

Con una hipoteca inversa, el préstamo no tiene que pagarse hasta que el último prestatario, coprestatario o cónyuge elegible fallezca, venda la casa o se mude de ella. 

En ese momento, el saldo total del préstamo estará pendiente de pago o la vivienda entrará en mora, lo cual puede conducir a una ejecución hipotecaria. En la mayoría de los casos, la vivienda debe venderse para poder pagar el préstamo. 

Con una hipoteca inversa, usted sigue siendo el propietario de su casa y no el prestamista. Esto significa que aún tendrá que pagar el impuesto a la propiedad, mantener el seguro contra riesgos y conservar su casa en buenas condiciones. Si no cumple con lo anterior, el prestamista podría determinar que su préstamo ha entrado en mora y su casa podría estar sujeta a una ejecución hipotecaria. 

back to top